El Foro de Inteligencia Artificial y Automatización de SDi, celebrado el pasado 25 de junio, concluyó con una mesa redonda en la que se abordaron algunos de los principales retos que afrontan hoy las empresas ante la adopción de la Inteligencia Artificial.
Moderada por Diego López, director de Marketing de SDi, la conversación reunió a Sergio Herce, director de Nuevas Tecnologías y Seguridad, Omar Martínez, CTO de SDi, y Alfredo Villanova, director de Negocio. A través de un formato dinámico basado en preguntas y respuestas rápidas, los participantes analizaron algunos de los debates que más preocupan actualmente al tejido empresarial.
La IA ya está presente en muchas empresas
Uno de los primeros temas que se puso sobre la mesa fue el grado real de implantación de la Inteligencia Artificial en las organizaciones. Más allá de proyectos complejos o grandes inversiones, se destacó que muchas empresas ya utilizan herramientas basadas en IA en su actividad diaria, aunque en ocasiones no sean plenamente conscientes de ello.
El debate sirvió para diferenciar entre un uso puntual de herramientas de Inteligencia Artificial y una verdadera estrategia de adopción que permita transformar procesos y generar ventajas competitivas.
No todas las empresas avanzan al mismo ritmo
Otro de los aspectos abordados fue la velocidad con la que las organizaciones están incorporando la IA. Durante la mesa se puso de manifiesto que no existe una única realidad. El ritmo de adopción depende del sector, del tamaño de la empresa, de la presión competitiva y del grado de madurez tecnológica de cada organización. Mientras algunas compañías ya están acelerando proyectos de automatización e inteligencia artificial, otras todavía se encuentran en fases iniciales de exploración.
Lo que sí quedó claro es que el interés por entender cómo aplicar esta tecnología es cada vez mayor y que la IA ha pasado a formar parte de la agenda estratégica de las empresas.
La transformación cultural, un factor clave
Más allá de la tecnología, uno de los mensajes que sobrevoló la conversación fue que la implantación de la Inteligencia Artificial requiere un cambio en la forma de trabajar de las organizaciones.
La adopción de estas herramientas no depende únicamente de disponer de la tecnología adecuada, sino también de la capacidad de las empresas para generar conocimiento interno, formar a sus equipos y favorecer una cultura que facilite la incorporación de nuevas formas de trabajo.
Seguridad y uso responsable de la IA
La seguridad fue otro de los grandes bloques del debate. Los participantes coincidieron en la importancia de establecer un uso responsable de la Inteligencia Artificial dentro de las organizaciones, definiendo herramientas autorizadas, políticas claras y buenas prácticas que permitan proteger la información corporativa.
En este contexto, también se puso el foco en la concienciación de los usuarios. La tecnología puede ofrecer entornos seguros, pero la formación y el conocimiento de las personas siguen siendo un elemento fundamental para minimizar riesgos y garantizar un uso adecuado de estas soluciones.
La competitividad pasa por incorporar la IA
La mesa concluyó abordando una de las preguntas que más preocupa actualmente a las empresas: qué ocurrirá con aquellas organizaciones que decidan no incorporar la Inteligencia Artificial a su actividad.
Aunque el impacto será diferente según el sector y el tipo de empresa, el consenso fue claro: la IA ya se está convirtiendo en un factor diferencial para mejorar la productividad, optimizar procesos y mantener la competitividad en un mercado cada vez más exigente.
Un debate para aterrizar la IA en la empresa
Con esta mesa redonda, el Foro de Inteligencia Artificial y Automatización de SDi cerró una jornada orientada a trasladar una visión práctica sobre el papel que está desempeñando la IA en las empresas.
Lejos de centrarse únicamente en la tecnología, el debate permitió abordar cuestiones estratégicas como la cultura organizativa, la seguridad, la formación de las personas y la necesidad de incorporar la Inteligencia Artificial con criterio para convertirla en una herramienta de crecimiento y competitividad.


























