Septiembre siempre tiene algo de vuelta a empezar. Volvemos de las vacaciones, recuperamos horarios, retomamos proyectos y nos ponemos de nuevo en marcha con las pilas cargadas. Y en SDi hemos querido que esa vuelta fuese un poco más dulce.
Desde el equipo de Comunicación hemos preparado un pequeño desayuno en todas nuestras oficinas con bizcochos, galletas, dulces y gominolas para recibir a todo el equipo en este inicio de septiembre y acompañar la vuelta a nuestro horario habitual. Un extra que se ha sumado a algo que ya forma parte del día a día en SDi: la fruta y el café que tenemos disponibles habitualmente en las oficinas.
Puede parecer una acción sencilla. Y precisamente ahí está parte de su valor. La cultura de una empresa no se construye únicamente en los grandes eventos, en los proyectos importantes o en los momentos que aparecen en una fotografía corporativa. También se construye en estos pequeños detalles del día a día. En encontrar una sorpresa al llegar a la oficina, compartir un café con un compañero o hacer una pausa alrededor de una mesa.
Cuidar al equipo
Son gestos que ayudan a cuidar al equipo y a recordar que detrás de cada proyecto, cada cliente y cada objetivo están las personas que forman SDi. Crecer como empresa también significa cuidar la forma en la que crecemos juntos. Los proyectos, los resultados y los nuevos retos son una parte fundamental de nuestro camino, pero también lo es construir un entorno en el que las personas se sientan cómodas, valoradas y parte de lo que estamos construyendo.
La cultura corporativa no es algo que se pueda resumir únicamente en unos valores escritos. Se percibe en cómo nos relacionamos, en cómo celebramos los logros, en los momentos que compartimos y también en esos pequeños gestos que rompen la rutina y consiguen sacar una sonrisa en mitad de un día normal.
En SDi creemos que crear un buen lugar para trabajar también pasa por generar esos espacios y momentos. Por encontrar excusas para juntarnos, sorprender al equipo de vez en cuando y cuidar detalles que quizá parezcan pequeños de manera individual, pero que, sumados, ayudan a crear sentimiento de pertenencia.
Después del verano volvemos con energía, nuevos retos por delante y muchas ganas de seguir creciendo. Pero mantener esa energía durante el año también importa. Por eso nos gusta seguir buscando pequeñas formas de sorprender, generar momentos compartidos y conseguir que venir a trabajar sea también sentirse parte de un equipo. Empezamos septiembre juntos, con las pilas cargadas y, esta vez, con un sabor un poco más dulce.


























